Pulgones en las plantas: cómo identificarlos y qué hacer para eliminarlos
Cómo identificar pulgones en las plantas y qué hacer antes de que se extiendan
Los pulgones en las plantas son una de esas pequeñas plagas que pueden aparecer casi sin avisar. Una mañana revisamos nuestro rosal, nuestros pimientos o una planta de interior y descubrimos pequeños insectos agrupados en los brotes nuevos. Cuando eso ocurre, actuar pronto es importante, porque una colonia pequeña puede aumentar rápidamente.
La buena noticia es que identificar los pulgones a tiempo no es complicado. Solo necesitamos aprender dónde buscarlos, reconocer las señales que dejan en las plantas y saber qué hacer en los primeros momentos.
En este artículo de Mi Jardín Verde y Fácil vamos a verlo paso a paso.
¿Qué son los pulgones?
Los pulgones son pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas. Existen numerosas especies y pueden presentar diferentes colores, aunque los más habituales pueden ser verdes, negros, amarillentos o pardos.
Normalmente se concentran en las partes más tiernas de la planta, donde encuentran tejidos jóvenes y fáciles de perforar. Por eso es frecuente encontrarlos en:
Brotes nuevos.
Tallos tiernos.
Hojas recién formadas.
Capullos y botones florales.
El envés de las hojas.
Su tamaño reducido hace que muchas veces pasen desapercibidos durante los primeros días.
Cómo saber si una planta tiene pulgones
Una de las mejores formas de controlar esta plaga consiste en revisar las plantas con frecuencia. No hace falta esperar a encontrar una gran cantidad de insectos.
Estos son algunos de los signos más fáciles de reconocer.
1. Pequeños insectos agrupados en los brotes
Esta es probablemente la señal más evidente. Los pulgones suelen aparecer en grupo y pueden cubrir parte de un tallo o de un brote nuevo.
Si observas varios insectos diminutos juntos, especialmente alrededor de las hojas jóvenes, conviene revisar toda la planta.
2. Hojas nuevas deformadas
Cuando una planta está siendo atacada, las hojas jóvenes pueden presentar un crecimiento anormal.
Podemos encontrar hojas:
Arrugadas.
Enrolladas.
Retorcidas.
Más pequeñas de lo habitual.
Con un crecimiento irregular.
Este síntoma por sí solo no demuestra que haya pulgones, pero merece una revisión más detallada.
3. Hojas pegajosas
Los pulgones producen una sustancia azucarada conocida como melaza. Esta puede quedarse sobre las hojas y hacer que la superficie resulte pegajosa al tocarla.
En ocasiones esta señal aparece incluso antes de que encontremos fácilmente los insectos.
4. Hormigas alrededor de la planta
Encontrar hormigas subiendo y bajando continuamente por una planta puede ser otra pista.
Las hormigas pueden sentirse atraídas por la melaza producida por los pulgones y, por eso, su presencia alrededor de una colonia puede ser una señal para inspeccionar mejor los brotes y las hojas.
5. Aparición de una capa negra sobre las hojas
La melaza también puede favorecer el desarrollo de hongos superficiales conocidos como fumagina o negrilla.
Como consecuencia, las hojas pueden adquirir un aspecto oscuro, como si estuvieran cubiertas por una fina capa de suciedad.
Cuando encontramos hojas pegajosas junto con manchas negras y presencia de insectos pequeños, debemos revisar especialmente los brotes jóvenes.
¿Dónde debemos buscar los pulgones?
Uno de los errores más habituales es mirar únicamente la parte superior de las hojas.
Los pulgones suelen esconderse en zonas donde resulta más difícil verlos, así que merece la pena revisar:
El envés de las hojas: levanta suavemente las hojas y observa su parte inferior.
Los brotes nuevos: son una de las zonas favoritas de muchas especies de pulgones.
Los tallos tiernos: comprueba las uniones entre el tallo y las hojas.
Los capullos florales: algunas colonias se concentran alrededor de los botones que todavía no han abierto.
Una revisión de apenas unos minutos puede ayudarnos a detectar la plaga antes de que se extienda.
¿Los pulgones pueden dañar mucho una planta?
Depende de la cantidad de insectos, de la especie vegetal y del tiempo que permanezcan sobre ella.
Una infestación pequeña puede provocar pocos daños si se detecta y controla rápidamente. Sin embargo, una colonia numerosa puede debilitar los brotes, deformar hojas y afectar al crecimiento de la planta.
Además, los pulgones pueden contribuir a la propagación de determinadas enfermedades vegetales, por lo que controlar una infestación desde el principio resulta especialmente interesante en el huerto.
¿Qué hacer cuando encontramos los primeros pulgones?
Cuando localizamos una pequeña colonia, no siempre es necesario comenzar inmediatamente con tratamientos agresivos.
Lo primero es observar el alcance del problema.
Aísla las plantas afectadas si están en macetas
Si tienes varias plantas juntas y una de ellas presenta una infestación clara, puedes separarla temporalmente de las demás.
Esto ayuda a reducir el riesgo de que la plaga pase fácilmente de una planta a otra mientras comprobamos qué está ocurriendo.
Retira las colonias visibles
Cuando hay pocos pulgones, podemos retirar manualmente las colonias más pequeñas con cuidado.
En plantas resistentes también puede utilizarse agua para desprender parte de los insectos, siempre evitando una presión excesiva que pueda dañar las hojas o los brotes.
Revisa el resto de las plantas
Encontrar pulgones en una planta es una buena razón para inspeccionar las que están cerca.
No debemos limitar la revisión a una sola maceta o a un único rosal. Observa especialmente las plantas con muchos brotes tiernos.
Vigila durante los días siguientes
Después de detectar y retirar una colonia pequeña, conviene revisar nuevamente la planta.
La clave está en no dar por solucionado el problema demasiado pronto. Si siguen apareciendo nuevos pulgones, habrá que valorar otras medidas de control.
¿Debemos eliminar todos los insectos inmediatamente?
No necesariamente.
Un jardín saludable puede albergar insectos que resultan beneficiosos para el equilibrio natural. Las mariquitas, crisopas y otros depredadores pueden alimentarse de pulgones.
Por eso, antes de aplicar cualquier producto, merece la pena observar qué está pasando alrededor de la planta.
Ver algunos pulgones no significa automáticamente que tengamos una infestación grave. Lo importante es valorar la cantidad, el estado de la planta y si la población está aumentando.
Un consejo sencillo para prevenir problemas
Una de las mejores costumbres que podemos adoptar es hacer una revisión semanal de las plantas.
No necesitas dedicar mucho tiempo. Mientras riegas o realizas las tareas habituales del jardín, observa durante unos minutos los brotes nuevos y el envés de las hojas.
Esta pequeña rutina puede ayudarte a detectar:
Pulgones.
Mosca blanca.
Cochinillas.
Orugas.
Araña roja.
Otros problemas habituales.
Cuanto antes detectemos una plaga, más sencillo suele resultar controlarla.
Pulgones en el huerto: especial atención a las plantas jóvenes
En el huerto conviene prestar especial atención a los brotes jóvenes de cultivos como pimientos, tomates, habas y otras plantas hortícolas.
Una revisión frecuente permite detectar colonias antes de que aumenten y antes de que los brotes nuevos sufran deformaciones importantes.
Además, mantener las plantas bien cuidadas y evitar situaciones de estrés puede contribuir a que soporten mejor pequeños ataques.
¿Cuándo debemos preocuparnos?
No todos los casos requieren la misma respuesta.
Podemos estar ante un problema pequeño cuando encontramos unos pocos ejemplares aislados y la planta continúa creciendo con normalidad.
La situación merece mayor atención cuando:
Las colonias ocupan numerosos brotes.
Aparecen hojas deformadas.
La planta deja de crecer con normalidad.
Hay mucha melaza sobre las hojas.
Aparece fumagina.
Los pulgones siguen aumentando pese a las primeras medidas.
En esos casos es conveniente actuar de forma más sistemática y elegir un método de control adecuado para la planta afectada.
Conclusión
Los pulgones son una plaga frecuente, pero detectarlos a tiempo puede marcar una gran diferencia.
Revisar los brotes nuevos, mirar el envés de las hojas, prestar atención a las hojas pegajosas y observar la presencia de hormigas son pequeños gestos que pueden ayudarnos a descubrir el problema antes de que se convierta en una infestación importante.
La mejor estrategia comienza siempre por observar, identificar y actuar de forma proporcionada.
En las próximas entradas de esta sección veremos métodos prácticos para controlar los pulgones y formas de prevenir que vuelvan a aparecer en nuestras plantas.
Preguntas frecuentes sobre los pulgones
¿Los pulgones aparecen solo en primavera?
No. Aunque determinadas condiciones de temperatura favorecen su desarrollo, pueden aparecer en diferentes épocas dependiendo del clima y de la planta afectada.
¿Las hormigas significan que hay pulgones?
No necesariamente, pero la presencia continua de hormigas sobre una planta puede ser una señal que merece la pena investigar, especialmente si también observamos hojas pegajosas.
¿Dónde se esconden los pulgones?
Suelen encontrarse en brotes tiernos, tallos jóvenes y en el envés de las hojas.
¿Los pulgones pueden matar una planta?
Una infestación importante y prolongada puede debilitar considerablemente una planta, especialmente si es joven o ya se encontraba debilitada.
¿Es importante actuar rápido?
Sí. Detectar una colonia cuando todavía es pequeña facilita mucho su control y reduce la posibilidad de que se extienda por la planta o hacia otras plantas cercanas.

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